Sueños ocultos.

 El día de ayer al pasar los segundos, minutos y horas sentí que mi sangre era un mundo lleno de rosas amarillas, mi estómago sentía un remolino de sabores, pero eran dulces, podia sentir las mariposas volar, se exparsian por todo mi cuerpo y mente, voy a contar mi historia, pero no es cualquiera, es la maravillosa vida que deseo escapar, con sueños rotos como un vidrio hecho mierda.

 bueno una pequeña niña con sueños y esperanzas borrosas llamada Virginia Woolf, Virginia Woolf siempre fue una niña pasiva con sueños rotos como un vidrio hecho mierda, las acciones en su pequeña cabeza que dan giros y giros y gritos como las manecillas del reloj de mi sala, pero por qué ¿ El dolor no es la historia de quién se fue, es la historia de la persona que se quedó y los cuentos pertenecen a los que permanecen, es decir el centro de mi historia, da un giro, las manecillas del reloj de mi sala siguen dando vueltas y toco mis manos, mientras tanto en mi habitación llena de arte con un gran consuelo, me levanto del sillón y miro la ventana todo es tan tranquilo, el cielo, los árboles, el pasto y las rosas amarillas.

 Me siento tan aburrida en esta vida, en esta casa, tan vieja y sola, mire mi ventana nuevamente y de repente vi dos niños, detalle sus cuerpos eran magníficos, en llanto y desespero nunca había sentido ese sentimiento que hervía mi sangre al verlos.

La verdad  los veía pasar frecuentemente frente a mi casa.

 llamo a los niños y les digo.

 – Que tal ¿como estan?, ¿que hacen por acá? este lugar es muy solo y peligroso .

 - Nuestro padre nos mando a recoger manzanas, pero aún no hemos recogido muchas la verdad, estamos en busca de más.

-Si aveces no se encuentran tan fácil, tal vez por lo que no es temporada, no les gustaría pasar ? tengo muchas manzanas.

lo pensaron y solo me miraban algo confundidos. 

- No lo sé se hace algo tarde.

-Si lo sé, pero no quisieran llegar con las manos vacías o si quieren pueden pasar mañana.

- Esta bien, pasaremos un momento.

 - Pónganse cómodos les traeré te y las manzanas, mi sangre estaba cálida y fluía con mayor frecuencia, les entrego el te y les digo:

 – La bebida manzana esta lista la pueden tomar, quieren gallegas ?

- Si señora, muchas gracias enserio.

- Es lo de menos que puedo hacer.

- y como son sus nombres, solo me miraron y no respondieron; tranquilos pueden hablar con confianza, no les haré daño.

Respondio el chico suavemente:- mi nombre es Hansel señora y el de mi hermana Gretel.

- Genial, mi nombre es Woolf, mucho gusto.

Al rato los chicos se desmayan, lentamente cojo sus hermosos cuerpos les quito la ropa toco el cabello de la niña, su cabello suave con un brillo esplendoroso, me cautivan las manos del niño son perfectas, siento que lentamente me hundo en esta realidad como una luz de una perversa luna se abren paso a una semejanza de de unos débiles cuernos.

Voy a comerlos, siempre tuve ese gran sueño.

 Mientras saboreo su sabrosa carne roja y sus ilusiones que eran como una fragancia tan exquisita y extensa, su miedo me cautivó; por el cual me puse pensar que me comí dos muchachos inocentes que no tenían ni la culpa ni amor por el tope de sus pequeñas cabezas, me senté en el sillón de la sala mientras oía las manecillas del reloj, mire mi ventana y todo era hermoso y resplandeciente, un pensamiento que venia y se esfumaba por mi cabeza todo el tiempo.

Tal puedan pensar que estoy loca, que necesito ayuda, pero supongo que es lo único que me hace sentir viva, quizás solo quiera irme de acá o tal vez solo quería ser feliz, pero soy feliz puedo sentirlo puedo sentir mis pies cálidos.

Debo recalcar que mi madre estaba totalmente frita de la cabeza al igual que su hija podrían “decir”, pero recuerdo “esa noche 2 de noviembre 1942", vi su primera victima decapitada en su habitación, pero en ese momento no sentí miedo si no de hacerlo, desde entonces se convirtió en sueño que cada día se esfumaba.

 Brindo por el brillo de los ojos de las víctimas de mi madre tan cautivadoras que hoy está noche ya no están : 

3 de agosto de 1972 “mi suicidio”, me siento totalmente mente feliz en mi sillón tomando tinto caliente, decido tomar mi abrigo y le meto piedras pesadas en los bolsillos de mi abrigo y me dirijo al lago que está a un lado de mi casa, me tiro y me dejó hundir lentamente, me siento débil quiero dormir, cierro los ojos, en ese momento tengo en cuenta nunca más los volveré abrir, podía sentir como mis pulmones se llenaban de agua lentamente y mis ilusiones se hacían pequeñas, pude ver recuerdos en diminutas escenas donde realmente pude ser feliz, de repente me encontré en un pasillo, estaba caminando veo una luz, acaso este es el camino de los cielos me pregunté, pero me jalaron unas manos y vi el “mundo del infierno”habían muchas personas orando y en un trono grande y dorado.

pregunté - ¿Dónde está Dios? se me burlaron. - Woolf Dios solo es una ilusión del pequeño ser humano que deja que algo ficticio que consuma su alma lentamente, los pequeños seres humanos son débiles, todos caminan y caminan, están ciegos y no ven realmente lo que los rodea, muy pocos están en la bella realidad de la “vida”, seres patéticos.

le respondí; – yo quiero morir tranquila la verdad eso me haría feliz, pero disfrute cada momento de mi vida hasta el punto que el tiempo pasara más lento para poder disfrutarlo y afligir.

 me respondió con un tono de voz suave -Woolf el brillo de tus ojos son como los de tu madre que encantador.

Sin darme más explicaciones, me desperté parecía un sueño oculto y estaba en la orilla del río, me sentí vacía, triste y cansada, sentí mi que mi peor castigo era estar viva.


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